Agro

En la vega de Antequera, donde la tierra guarda memoria y el tiempo se mide en verdes, renace un proyecto que cultiva origen, cuidado y verdad. Cortijo de Pozoancho no es sólo una finca agrícola, sino un lugar donde pasado y presente del campo andaluz se encuentran para reivindicar el valor de lo auténtico y construir un futuro fiel a su raíz.

Nuestro proyecto

Cortijo Pozo Ancho

Agro
 

En la vega de Antequera, donde la tierra guarda memoria y el tiempo se mide en verdes, renace un proyecto que cultiva origen, cuidado y verdad. Cortijo de Pozoancho no es sólo una finca agrícola, sino un lugar donde pasado y presente del campo andaluz se encuentran para reivindicar el valor de lo auténtico y construir un futuro fiel a su raíz.

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Una finca en evolución

Cortijo de Pozoancho avanza hacia un modelo agrícola responsable, donde la experiencia de generaciones convive con nuevas formas de entender el campo.

Adaptamos cada espacio y cada cultivo a las necesidades del territorio, optimizando los recursos, protegiendo el suelo y favoreciendo un paisaje más vivo y diverso. Cerca de 600 hectáreas donde tradición, sostenibilidad y futuro forman parte de una misma manera de trabajar.

Nuestra forma de cultivar

Tierra, tradición y futuro

Agro

En la Vega de Antequera cultivamos respetando el origen de cada tierra y aplicando criterios actuales de sostenibilidad. Un proyecto agrícola de cerca de 600 hectáreas donde tradición, innovación y cuidado del entorno avanzan juntos.

Tierra, tradición y futuro

Trabajamos la tierra siguiendo una tradición agrícola de más de dos siglos. Observamos cada cultivo, respetamos sus tiempos y tomamos decisiones conscientes para conservar la identidad y la riqueza de este paisaje.
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Agricultura con raíces

Cuidamos nuestro olivar de variedad hojiblanca durante todo el año y recogemos la aceituna en su momento óptimo. Así nace Acilia, un aceite equilibrado, fresco y lleno de matices que expresa la esencia de la Vega de Antequera.

Cultivos que recuperan

Con Haza recuperamos el garbanzo blanco de Sinaloa, una variedad tradicional prácticamente desaparecida en Málaga. Un garbanzo tierno y mantecoso cultivado en una tierra especialmente favorable para desarrollar todas sus cualidades.
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Sostenibilidad
y biodiversidad

Desarrollamos una agricultura responsable orientada a optimizar los recursos, proteger el suelo y favorecer un paisaje más vivo. La incorporación del pistacho y otros cultivos ecológicos transforman antiguas tierras de cereal en masas arbóreas adaptadas al clima y capaces de regenerar la fauna y la flora local y sostenible

Preguntas frecuentes

1.¿Cómo se cultiva en la finca?

En la finca conviven diferentes cultivos vinculados a la identidad del territorio. Entre ellos se encuentra el olivar, el garbanzo malagueño y el pistacho, incorporando como parte de la evolución del modelo agrícola de Pozoancho

2.¿Qué significa apostar por una agricultura responsable?

Significa adaptar la actividad agrícola a las necesidades reales del territorio, buscando optimizar los recursos, proteger el suelo y favorecer un paisaje más vivo y diverso.

3.¿Por qué se ha incorporado el cultivo del pistacho?

La incorporación del pistacho ha permitido transformar antiguas tierras de cereal en un nuevo ecosistema de secano, generando masas arbóreas adaptadas al clima de la zona y favoreciendo la regereneración de fauna y flora

¿Tienes un proyecto en mente?

Hablemos de tu iniciativa y comencemos a dar forma a tu transición energética. 

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